1. José Martí, "Flores del
Destierro", Obras Completas (La Habana: Editorial Lex,
1953), Vol. II, p. 1415.
2. Es "el ser propio de una época", de
que habla Wilhelm Dilthey. Mundo histórico, traducción
española (México, 1944), p. 313.
3. Laín Entralgo. Las generaciones p.
319.
4. Ibid.
5. Ibid., p. 320.
6. Fernando de los Ríos, Mensajes de la
Institución Hispanocubana de Cultura, Vol. 1 (Julio, 1928), p.
91. El significado de esta conferencia de Fernando de los Ríos
sobre José Martí fue recogido en un artículo de Félix Lizaso
escrito en 1928, donde afirmó: "Todos conocíamos a Martí, y
sin embargo, de aquella cálida evocación surgió la amplitud de un
alma, la amplitud de un gesto, distendiéndose por todos los
contornos, invadiendo la altura y la lejanía; vimos un Martí aún
más grande, más alto, envolviendo en sus reflejos los ánimos
vacilantes". Y agrega más adelante: "¿Sería excesivo
decir que conocemos ahora mejor a Martí, a través de don Fernando
de los Ríos, que vino a proyectar su luz, luz de iluminado, en la
figura de nuestro grande hombre?’' "Fernnando de los Ríos,
evocador" revista de avance Vol. III, No. 19 (Febrero,
1928), p. 37. Advierte Chacón y Calvo que el inicio de la obra
martiana de Lizaso nace en la nota amplia que se dedica a Martí en La
Poesía Moderna en Cuba (1925). "Un obrero de la cultura:
Félix Lizaso". Abside. XXXI, 4 (1967), p. 447.
7. Manuel Pedro González, Antología crítica
de José Martí (México: Editorial Cultura, T. G., S. A.,
1960), p. XXIX.
8. Lizaso y F. de Castro, La Poesía Moderna
. .. . p. 326.
9. Lizaso, Martí: Recuento de centenario
(La Habana: Ucar García y Cía., 1953), Vol. 1, p. 314.
10. Francisco Ichaso, Defensa del hombre,
Vol. 2 del Ensayo cubano (La Habana: Editorial Trópico,
1937), p. 62.
11. Mañach, Pasado vigente, p. 185. Al
observar la acogida que tuvo la obra de Mañach, Gabriela Mistral
escribió: "esta biografía de Martí la han celebrado los
mejores y además el pueblo, por ello alcanza ya la cuarta edición
española" Martí, el Apóstol (New York: Las Américas
Publishing Co., 1963), p. 8.
12. Mañach, Pasado vigente, p. 186.
13. Julio Antonio Mella (La Habana, Imprenta
Berea, 1941), p. 10.
14. Ichaso, Defensa …, p. 64.
15. "Directrices", revista de
avance, Vol. IV, No. 31 (Febrero, 1929), p. 36.
16. Martínez Villena, La pupila . . . .
p. 187.
17. Concha Meléndez, "La inquietud cubana
en la universal inquietud", Ateneo Puertorriqueño, Vol.
11, No. 2 (1936), p. 103.
18. Araquistain, La agonía . . . pp. 257
y 258.
19. Ibid, p. 258.
20. Lizaso, p. 316.
21. C. A. M. Hennessy, International Affairs,
Vol. 39, No. 3 (July, 1963), p. 352.
22. Ibid.
23. Véanse como ejemplos sus "Normas
periodísticas de José Martí» en Revista Iberoamericana,
Vol. XXIX, No. 56; "Nuestro Martí" en Política
(Venezuela), Vol. IU, No. 34 (Mayo 1964) y "Martí en Nueva
York" Américas (Washington), Vol. 17, No. 7 (Julio de
1965).
24. Francisco Romero, Revista de La Habana,
Vol. IX, No. 52 (1946), p. 60.
25. Según nos explicó Lizaso, la coincidencia
de sus iniciales (J. M.) con las de José Martí hacía suponer a
los lectores de la revista que estaban predestinados a una misión
martiana.
26. Lizaso, Panorama . . , p. 142. 27.
Ichaso, Ideas y aspiraciones . . . . p. 348.
27. Ichaso, Ideas y aspiraciones, p. 348
28. Juan Marinello, El caso literario de
José Martí. Motivos de centenario (La Habana: Vega y Cía.,
impresores, 1954), p. 12.
29. Juan Marinello, Actualidad de José
Martí (La Habana: Editorial Páginas, 1943), p. 6.
30. Ibid.
31. Julio A. Mella, Glosando . . .p. 14.
32. Jorge Mañach, El pensamiento político y
social de Martí (La Habana: Edición oficial del Senado, 1941),
p. 21.
33. Prólogo de Juan Marinello a Glosando los
pensamientos de José Martí de Julio A. Mella, p. 8.
34. Carlos Rafael Rodríguez, "José
Martí", Unión, Nos. 5 y 6 (Enero a Abril, 1963), p.
14. Desde la cátedra universitaria decía Marinello en 1962:
"Las concepciones martianas, tan pobladas de genial
adivinación, han ido cobrando sentido con el paso del tiempo, y
afectan hoy una nueva magnitud. Si leemos la Segunda Declaración de
La Habana encontraremos que es, en lo esencial, una magna
confirmación de las preocupaciones y objetivos de nuestro
héroe". Martí desde ahora (La Habana: Imprenta de la
Universidad de La Habana, 1962), p. 15. Una edición de las Obras
Completas de Martí lleva un prólogo de Juan Marinello M que
copiamos el siguiente párrafo: "La patria martiana, construida
por la revolución encabezada por Fidel Castro, es la que lleva a
todos los cubanos la obra del libertador del 95. Ni él pudo soñar
mejor victoria, ni su pueblo rendirle mejor pleitesía. Su letra
vuelve a su tierra, a su gente, a su América, sobre el pavés de
una tarea libertadora digna de su tamaño". José Martí Obras
Completas Vol. 1 (La Habana: Editorial Nacional de Cuba, 1963),
p. 19. Dijo el argentino Ezequiel Martínez Estrada, en su reciente
libro, Martí: el héroe y su acción revolucionaria (Siglo
XXI Editores, S. A., México, 1966), en la página 97 y 98:
"Esta situación corresponde, a la historia de Cuba posterior a
la preparación de su independencia, en que jugó papel tan
importante Martí. Unicamente podría interesar a quien investigara
las relaciones existentes entre la malograda revolución libertadora
de 1895 y el movimiento 26 de julio de 1953, que es su
continuación". Otro exégeta de la revolución cubana,
Fernández Retamar, afirma que se ha superado a Martí. Dice en el
Prólogo de unas Páginas escogidas de José Martí: "No
sería exagerado afirmar que, en el orden político, con las
evidentes diferencias del caso, así como ha podido decirse que el
leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la
revolución proletaria, el fidelismo es la postura martiana
del período de la absoluta descolonización, del paso de la
liberación política a la liberación económica, del rechazo
definitivo del imperialismo y del triunfo del socialismo en un,
país subdesarrollado. Ello quiere decir que se ha 'superado' a
Martí en el sentido de haberlo incorporado, asimilado a la nueva
conciencia". (La Habana: Editora Universitaria, 1965), p. 57.
Véanse estas mismas ideas sobre Martí y la revolución castrista
en la obra de Marinello, Martí, escritor americano (La
Habana: Imprenta Nacional de Cuba, 1962) en la segunda y tercera
parte del libro. Mientras en Cuba se hacen esfuerzos por acercar la
doctrina martiana al sistema actual de gobierno, desde el destierro
nacen respuestas contrarias a ese empeño. Entre algunas obras
valiosas, además de los trabajos citados de Lizaso, véase como
ejemplo Martí frente al comunismo de Rafael Esténger
(Ediciones del Directorio Magisterial Cubano, Exilio. Número 27,
Miami, 1966).
35. Humberto Piñera en Antología crítica
de José Martí de M. P. González, p. 527.
36. Raúl Roa, revista de avance, Vol. 1,
No. 10 (Agosto 1927), p. 269. Todavía dice Juan Marinello, quizás
como reflejo de los días del vanguardismo: "Martí no es
modernista, pero como es muy nuevo en su expresión, como nos da un
verso distinto, de ahí que se diga que es un modernista". Conferencia
en la Cátedra Martiana del 11 de abril de 1962 (La Habana!,
Comisión de Extensión Universitaria, 1962), p. 3.
37. Lizaso y F. de Castro, La poesía moderna
.. . , p. 16.
38. Roa, revista de avance, Vol. I, No.
10, p. 254. *
39. Ibid., p. 255. Véase el ensayo de
Alfredo A. Roggiano "Poética y estilo de José Martí".
En M. P. González, Antología crítica . . . , pp. 41-69.
40. Félix Lizaso, "Postales de Cuba. El
momento: La vanguardia" Gaceta Literaria (1 de Agosto de
1927).
41. Debemos recordar que la Antología a
pesar de publicarse en 1926 se preparaba en 1923, como señalamos al
referirnos a la "protesta de los 13"
42. Lizaso y F. de Castro, La poesía moderna
. .. . p. 328.
43. Ibid., p. 356.
44. El dato del parentesco lo ofrecen Juan
Marinello en Homenaje a Rubén Martínez Villena (La Habana:
Ayón impresor, 1950), p. 11 y Raúl Roa en su prólogo a La
pupila insomne, p. 11.
45. Lizaso, La poesía . . . p. 355.
46. Ibid., p. 356.
47. Durante algún tiempo se mantuvo la
"revisión" de poetas como misión obligada de la
crítica. Todavía en 1928 escribe Raúl Roa (ya calificándose como
miembro de la "nueva generación") estas palabras:
"Es lo que flota en el ambiente, de algún tiempo a esta parte.
Es el pensamiento cardinal que normó la Antología de la poesía
moderna en Cuba de Félix Lizaso y José Antonio Fernández de
Castro, que llenó un gran vacío y puso, en lo fundamental, los
puntos sobre las íes". "Poveda visto por la nueva
generación", Diario de la Marina (Mayo 13 de 1928), p.
11.
48. Ejemplos del estilo que se combatía pueden
encontrarse fácilmente entre los menos brillantes escritores de la
generación anterior.
49. La crítica en la literatura cubana
(La Habana: Imprenta Avisador Comercial, 1930), p.66. 50. Ibid.,
p. 67.
50. Ibid., p. 67
51. Luis Rodríguez Embil, Revista de La
Habana, No. 3 (Marzo, 1930), p. 280.
52. Ibid., p. 287.
53. Ibid., p. 282.
54. Carbonell, La Crítica . . . , p. 68.
55. (La Habana: Editorial Molina y Cía., 1942)
p. 8.
56. Ibid., p. 22.
57. Ibid., p. 24.
58. Regino E. Boti, 'Tres temas sobre la nueva
poesía", revista de avance, Vol. III, No. 22 (Mayo,
1928), p. 128.
59. "El dolor de ser Ford", revista de
avance, Vol. I, No. 9 (Agosto, 1927), p. 224.
60. Boti, revista de avance, Vol. III,
No. 22, p. 129